Van a cumplirse las 2 semanas de rigor desde que decidí cambiar de trabajo. Apenas me quedan un par de días laborables. Todos mis compañeros coinciden en que se me ve bastante feliz desde que lo dije, y es verdad.
Realmente la felicidad no es tanto por dejar el trabajo en el que estoy, sino por la ilusión que me hace llegar a un lugar con gente nueva (e interesantísima) que comparten mi entusiasmo por la web. Con amor de verdad por todo lo que supone este grandísimo medio de masas, con interes por todas sus facetas, desde la técnica hasta la humana.
Hoy es fiesta, y he tenido mucho tiempo para pensar en todo lo bueno y lo malo que ha pasado en este último año (algo más). Me quiero quedar con lo bueno, aunque a veces sea difícil.
El lunes recogeré las cosas de mi sitio, donde he pasado muchas horas (de día y de noche). Es mi 'zulo' como dice la pequeña P. Me llevaré mi 'bonita styles' y mis libros de estandares y usabilidad bajo el brazo y sólo volveré para tomar cañas y preguntar qué tal va por aquellos lugares.
He pasado muchas noches sin dormir trabajando y cerrando proyectos. He dejado gran parte de mi vida personal de lado para poder llegar a cumplir fechas. Ahora todo eso se ha acabado y he recuperado muchas cosas que nunca debí perder.
Así que el lunes, cuando nos tomemos la última cerveza en la despedida, para mi dará comienzo una nueva etapa, cargada de optimismo y de buenas perspectivas.
Lo único que me preocupa de verdad es saber si estaré a la altura de lo que mis nuevos compañeros esperan de mi. Al menos voy a intentarlo.














