Quejarse de una compañía de telecomunicaciones es casi igual de inútil en cualquier parte. Un googleo y puedes leer muchas de las cositas que se han están comentado a respecto. Yo estoy desde el primer día sin servicio, aunque esto de trabajar en productos online te hace ser más tolerante a los fallos durante los lanzamientos de productos.
Así que no voy a quejarme de yoigo, simplemente voy a exponer MI lista de hechos (oiga, que la suya puede ser distinta):
- Para contactar con atención al cliente hay que armarse de paciencia porque yo he tenido que esperar desde 15 minutos hasta 45 (nunca menos de 15)
- El sistema te pide que, si estás hartísimo de esperar, pulses 1 y dejes tu número de teléfono para que ellos se pongan en contacto contigo ‘tan pronto como les sea posible’. En mi caso todavía no han tenido tiempo de hacerlo, pero estoy seguro que cuando me toque lo harán, no pierdo la esperanza.
- Si he llamado 5 días, he recibido 5 explicaciones distintas, la más cachonda es que ‘como era fiesta no se ha arreglado la incidencia’. Que los dioses nos protejan de que yoigo caiga un domingo :)
- Cuando me pidieron mis datos para dar de alta la incidencia y les pedí que comprobasen por favor si ya estaba dada de alta anteriormente y me contestaron que ‘actualmente no disponían de acceso al sistema’ ¿uh?
- Me han ido retrasando todo sucesivamente: ‘lo tendrá antes de mañana sábado’, ‘lo tendrá el lunes’, ‘hoy es fiesta, señor, pero mañana durante el día lo dejamos solucionado’, ‘no se quién pudo darle esa fecha, pero le aseguro que antes del viernes estará solucionado’… y hoy es viernes y me da risa llamar.
- Nadie me ha informado sobre el estado de mi incidencia, si quieres saber algo, llama.
- Si hay un correo de clientes uno espera que reciban sus correos, o que al menos el que los reciba sepa leer en el mismo idioma que el que le escribes. Si todo esto se da, también esperas que te contesten, de forma automática, semiautomática, personal, da igual cómo, pero que contesten. 4 correos de experiencia demuestran que todavía no lo han hecho, pero seguro que algún día lo harán.
Según la entrevista a Johan Andsjö, consejero delegado de yoigo, todo el negocio se montó en 150 días. Igual hubiese estado bien tardar 10 días más y evitarse la mala prensa que están cosechando, porque de una compañía de telefonía móvil se esperan unos mínimos que consisten en al menos poder llamar por teléfono, y ya un alarde de tecnología, mandar SMS.
Alguien al final acabará arrepintiéndose de haber elegido como slogan ‘verdad de la buena’, porque da mucho juego.
Conclusión: hasta que alguien haga algo tengo un móvil yoigo que ni llama, ni envía mensajes, ni se conecta a internet, pero que está lleno de posibilidades.














