Me ha costado 4 días decidirme a decir algo... a escupir por mi boca cualquier cosa que no fuesen maldiciones porque este mundo está lleno de injusticias y sólo las vemos cuando nos tocan de cerca.

En estos 4 días sólo he sido capaz de ver a mi hermana destrozada, a mi familia rota y a la familia de Ángel (te echaré de menos tio) hundida... y no se cómo reaccionar. No me vale que me digan que de todo se sale, y que todo pasará, o que hay que ser fuerte... o yo que se... Lo único que me queda es mi rabia, y quiero que me dejen a solas con ella.

El caso es que no puedo hacer nada... y cada vez que pienso en mi hermana me doy cuenta de que sólo hay algo peor que el miedo, y es la impotencia.

Ángel, que descanses en paz, y que esto que ha pasado quede en la conciencia del culpable de por vida, de toda esa vida que tú no has podido vivir con nosotros.